En los últimos tiempos Andrea Santolaya ha emprendido diversas exploraciones: Convivió tres meses con un ballet ruso para documentar su intimidad, capturó detalles insospechados de los transeúntes neoyorquinos que se detenían a mirar estatuas a su paso y se metió en la piel de las boxeadoras del gimnasio Gleason’s de New York para comprender y retratar su lado emocional, tanto, que ella misma terminó practicando el deporte.
La imagen es la brecha entre el individuo y lo vivido, y cuando el experimento elimina esa brecha entre la persona y el tiempo referido, haciéndolo inmediato, se cierra ese círculo de vida y se cancela: los tiempos se hacen presente.
Arroyo estira y amplia elementos significantes para buscar una resonancia afín a los propósitos de la anti-música o la música experimental, que privilegian la densidad del suceso o el acontecimiento sonoro predomina sobre la legibilidad musical. En este sentido, los registros que normativizan y vuelven legible la realidad –el electroencefalograma, el texto, la música, o la arquitectura– aparecen in(ter)feridos en las obras de Arroyo como injertos en un espacio traducido que no pretende ser exegético.
Más que preguntarnos cuándo y por qué la fotografía se vuelve interesante para el arte o buscar a los ancestros conceptuales que le infundieron a la fotografía contemporánea su elemento de interés para el campo de la crítica del arte, podríamos preguntarnos ¿cuáles son las prácticas que nos interesan dentro de la fotografía como medio? ¿Cuál ha sido su desarrollo? Y ¿cuáles son sus cualidades como medio que se presenta y se piensa dentro de espacios y contextos artísticos?
¿Qué es o qué esperamos de una fotografía? ¿Cómo la podríamos definir? ¿Con qué requisitos debería cumplir? ¿Debería cumplir con requisitos? ¿Puede una fotografía manipulada ser considerada una fotografía? ¿Hasta qué punto la manipulación es una característica de la fotografía digital o una práctica tan antigua como el medio en sí? ¿Tiene la fotografía como disciplina un papel ético que cumplir? ¿Cuándo una imagen deja de ser una fotografía para volverse otra cosa?
This text was commissioned by Douz + Mille Gallery (New York) to accompany a joint installation by artists Juan José Olavarría and Ángela Bonadies.
Este blog es sobre cultura visual en Venezuela. Contiene estudios sobre El Techo de la Ballena y la modernidad en Venezuela, críticas y análisis de temas de cultura visual en Venezuela, mientras que en la Galería hay una selección de imágenes y tarjetas postales sobre la ciudad. Pueden usar las categorías para navegar, realizar búsquedas sobre temas puntuales o usar el tag cloud para curiosear.